Las Edades del Hombre, una buena excusa para volver a los sitios y descubrir cosas nuevas. También porque ciertas iglesias y monasterios solo abren con motivo de estas exposiciones.
Un pueblo precioso y muy bien restaurado. Una iglesia impresionante y un encargado que nos acompañó amablemente durante toda la visita y nos estuvo esperando mientras hacíamos fotos de los altares y del museo al tiempo que nos iba encendiendo todas las luces. Mil gracias.